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El concepto de tiempo ha fascinado a la humanidad desde hace mucho. Inventar unidades para medirlo debe haber sido una gran odisea, y después llegó Albert Einstein, en el siglo XX, a romper esquemas con su teoría de que el tiempo es relativo.

Dejando a un lado la complejidad de la física y las teorías como la de la relatividad, podemos estar de acuerdo en que el tiempo es un elemento valioso y que no se puede desperdiciar. Si vives con VIH, esta premisa llega a cobrar otros significados.

No sólo debe ser corto el tiempo que pasa entre el diagnóstico y el inicio del tratamiento antirretroviral, y no sólo es valioso el tiempo de vida saludable que dicho tratamiento le suma a tu futuro. También hay un intervalo al que ponerle atención especial: el momento para tomar los medicamentos.

Siempre a tiempo

Cualquier medicamento tiene un tiempo medio de duración en el organismo. Con base en ese lapso es como se prescriben los tratamientos: cada 24 horas, cada 12, cada 8, etcétera. Pero para el caso de los medicamentos antirretrovirales, estos intervalos son fundamentales.

Este tratamiento debe tomarse todos los días a la misma hora y en la cantidad indicada por el médico, ya que su duración media tiene un límite. Es necesario tomar una nueva dosis antes de que la anterior salga completamente del organismo, para así tener una concentración suficiente para que el fármaco haga su trabajo de mantener controlado al virus.

Si la nueva dosis se toma más tarde de lo debido, no habrá suficiente medicamento en el cuerpo por un tiempo, por lo que el VIH tendrá oportunidad para infectar a más células. Y si, por ejemplo, dejas de tomar dos o tres dosis al mes, hay mayor posibilidad de que el tratamiento deje de funcionar, explica el portal especializado aidsmap.com.

Cuando el tratamiento no se toma correctamente, el VIH en tu cuerpo se multiplicará y esto debilitará el sistema inmunológico. Además, algunos de los nuevos virus serán resistentes a los medicamentos, lo que podría llevar a que el médico tenga que cambiar tu tratamiento. El nuevo esquema de tratamiento podría ser más complicado de tomar y tener más efectos secundarios.

Es cierto que tomar medicamentos de por vida puede ser difícil para cualquier persona. Sin embargo, antes de descuidar tu tratamiento, recuerda estos puntos importantes:

  • Tomar la dosis indicada a la misma hora todos los días es necesario para mantenerte saludable.
  • Tomar el tratamiento regularmente hará que siempre haya un nivel suficiente de medicamento en tu organismo, lo que mantendrá al VIH bajo control.
  • No tomar los medicamentos como te los prescribieron puede ocasionar que el tratamiento falle y que el VIH sea más difícil de tratar en el futuro.

Si has recibido un diagnóstico de VIH y no sabes cómo o dónde iniciar tu tratamiento, en AHF Panamá podemos ayudarte. Sólo acércate a nuestras oficinas o escríbenos por Whatsapp.

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